¿Qué? II

Publicado en 2OO8, Poemas el Febrero 24, 2009 por Cosette Chi

¿Qué tormentas alucino?

¿Qué frío es el que advierto?

¿Es acaso la tormenta de tu cielo?

¿Es tal vez el frío de tu desvelo?


¿Qué distancia nos une?

¿Qué violencia me dedicas?

¿Es acaso la distancia que no vemos?

¿Es tal vez la violencia de mi empeño?


¿Qué mirada me dedicas?

¿Qué figura te proyecto?

¿Es acaso la mirada de un muerto?

¿Es tal vez la figura de lo etéreo?


¿Qué misión queda incumplida?

¿Qué luz no comunica?

¿Es acaso la misión de perdernos?

¿Es tal vez la luz omnipotente?


¿Qué? I

Publicado en 2OO8, Poemas el Febrero 8, 2009 por Cosette Chi

¿Qué es lo que eres?

¿Ángel, sombra, ilusión?

¿Divinidad, espejismo, carne?

¿Ausencia, dolor, olvido?


¿Qué es en lo que crees?

¿Dios, energía, la nada?

¿Jesús, Che, Mahoma?

¿Amor, muerte, esperanza?


¿Qué es lo que sueñas?

¿Futuro, progreso, diluvio?

¿Pasado, historia, engaño?

¿Guerra, paz, histeria?


¿Qué es lo que escondes?

¿Tu ser, tu creer, tu soñar?

¿tu forma, tu alma, tu no?

¿mi esencia, tu llanto, nosotros?

¿Por qué? III

Publicado en 2OO8, Poemas el Enero 9, 2009 por Cosette Chi

Te sientas sobre tu presencia

Y comienzas a preguntarte por qué

Y me miras de reojo y te miento

Y te busco de ratos y te olvido.


¿Por qué? Y me tocas la piel

Y te lleno de respuestas sin razón

Y prefieres ignorarme porque sí

Y te sientas sobre tu presencia.


De nuevo. Más duda (¿Por qué?)

Que señala como la culpa misma

Que rebota entre tú y mis nervios

que muere para evitarme abismo.


Ya no pretendas mis razones

El por qué de cada flor

El por qué de nuestros besos

El por qué de aquello

Que llegó mientras no estabas.

¿Por qué? II

Publicado en 2OO8, Poemas el Diciembre 31, 2008 por Cosette Chi

Si tu cuerpo es calor

¿Por qué lo cubres de luz?

Si nuestro pasado es textura

¿Por qué no baja del recuerdo?

Si mi tristeza es despedida

¿Por qué me encamino sin destino?

Si nada duerme y tus labios son

¿Por qué me estorban los besos?

¿Por qué corres?

¿Por qué morderse el alma?

¿Por qué vuelvo a hablar?

¿Por qué morimos también?

¿Por qué? I

Publicado en 2OO8, Poemas el Diciembre 30, 2008 por Cosette Chi

Tus ojos se me esconden

¿por qué?

Me miro y te encuentro

¿por qué?

¿Por qué llorar cuando

La grisácea vida se termina?

¿Por qué quedarse tendida

En el pasto del jardín adyacente?

¿Por qué afirmar que me matas

Y me escuchas y me sorprendes?

¿Por qué no decirlo si es la verdad?

¿Por qué no arriesgarse a perder?

Mis manos te golpean

¿por qué?

Tu sonrisa me deprime

¿por qué?

Canto

Publicado en 2OO8, Poemas el Diciembre 26, 2008 por Cosette Chi

Cántame aquella crisis

que a mi corazón despierta

con el furor de lo eterno.

Ven, acércate y canta.

Que tu voz no se detenga

con la aurora,

que tu melodía persista

hasta nuestra insoportable muerte.

Si se acabara este canto

del que sobrevivo,

la esencia de mis labios

ahuyentaría al resplandor

del nocturno satélite

que nos ilumina

y todo habría acabado.

Cántame

porque tu voz me acecha,

porque tu piel me engancha

porque el gemido se está acabando.

Canta y no me olvides,

pues en el olvido

suelen esconderse las palabras

que se quedan sin canción.

Cosette Chi

17.07.08

A veces me sueñas

Publicado en 2OO8, Poemas el Diciembre 23, 2008 por Cosette Chi

Nos volveremos a encontrar

En tus sueños, quizás,

Entre libros, silencios,

Sonrisas, horas que pasan.


De vez en cuando

Camino entre tus sueños

Espanto a tus fantasmas

Paseo por ficticias calles de arena.


Me estampo contra los muros

Mientras callo lo que siempre he dicho,

Lo que nunca hablamos,

Lo que muere incógnito en la realidad.


Vivo aquí y también

En los sueños que no recuerdas.

¡Qué lindo saberme parte

De algún subconsciente lejano!


Nos encontraremos,

Aunque sea en sueños.

¿Qué más se puede hacer

Cuando lo efímero se niega

A regalar abrazos,

Dos o tres buenos destinos,

Un momento para darnos

Y crecernos

El uno al otro?

23.11.08

Lugar de perros y marcianos

Publicado en 2OO8, Cuento, Inconcluso el Diciembre 9, 2008 por Cosette Chi

Como indicaba la tradición familiar, el cumpleaños del abuelo Ernesto se festejó con una sencilla cena a orillas de la playa Miramar. Los familiares cercanos fueron citados con puntualidad a las siete de la tarde —la hora perfecta para contemplar al atardecer perdiéndose en las olas, según el abuelo—. Yo me presenté con más diligencia de la aparentemente requerida gracias a la obstinada impaciencia de mis dos hijas.

El abuelo Ernesto ya estaba sentado sobre la vieja mecedora, escuchando con atención lo que le permitían sus desgastados oídos e imaginando lo que ya no podían ver sus imposibilitados ojos. No pareció molestarle que Patricia y Ofelia interrumpieran de súbito sus meditaciones con el estruendo de risas y gritos infantiles. Incluso, luego de que salieran corriendo disparadas hacia el mar, me preguntó en  un susurro, “¿Han crecido mucho, Nicolás?”

Nuestro silencio quedó opacado por el ronroneo del lado más superfluo del océano, pero pronto llegó la tía Amelia con su ensalada de pollo y coditos a gritar órdenes al viento.

Los coreanos

Publicado en 2OO8, Cuento, Inconcluso el Diciembre 4, 2008 por Cosette Chi

A finales de los noventas llegaron los coreanos a la ciudad. De una semana para otra, los supermercados se llenaron de mujeres delgadísimas con los ojos rasgados y la mirada altiva escogiendo con meticulosidad las mejores frutas y verduras, buscando desesperadas entre los estantes productos que en este nuevo país raramente encontrarían. En las escuelas, los niños miraban con curiosidad a los pequeños extranjeros que muy a penas habían aprendido a decir hola y adiós; los más avanzados en conocimientos del idioma castellano podían decir me llamo Hwan Jin.

Habían llegado para dar mantenimiento a las plataformas petroleras de refinería. Era justo ahí donde más se notaba su presencia: cientos de ellos caminando uno junto al otro, como una gran manada que busca intimidar a los desconocidos, yendo de un lado a otro de la zona de refinería en carritos muy pequeños y de colores vistosos.

La pelirroja del psiquiátrico

Publicado en 2OO8, Cuento, Inconcluso el Diciembre 4, 2008 por Cosette Chi

Fátima era la mujer más triste del sanatorio. La más triste y la más hermosa. Aquella vez la vi sentada a la sombra de uno de los árboles del jardín, conversando en silencio con un joven drogadicto en recuperación, con sus cabellos largos y pelirrojos ondeando como banderas y su rostro sonrosado y pecoso con la expresión más triste. La vi y lo último que me pasó por la cabeza fue que era una más de los desgraciados habitantes del hospital psiquiátrico.

Siempre la veía en la sala de terapia. Le gustaba jugar dominó y colorear libros de princesas. Me enteré pronto de su problema, aunque eso no significó que me lo creyera. Difícil creerlo viéndola tan serena día y noche, tan distraída y amable, incluso tímida.